lunes, 25 de septiembre de 2017

10 MITOS SOBRE EL ABUSO SEXUAL INFANTIL

1. LOS ABUSADORES SON PERSONAS DESCONOCIDAS PARA EL NIÑO
Según datos ofrecidos por las diversas asociaciones del abuso sexual infantil, más del 80% de los abusos sexuales son cometidos por personas del entorno familiar del niño.
Puede que a uno se le pongan los pelos como escarpias al leer esto y pensar que es imposible. La realidad es la realidad, por ello, muchas veces los abusos sexuales en la infancia quedan silenciados por el entorno familiar o por el miedo de los propios niños, que no entienden esa forma de querer que tiene un progenitor o un abuelo hacia ellos.
A veces, incluso llegan a la adolescencia o a la vida adulta sin saber que esa forma de querer no era sana, ni normal, ni buena.

2. LOS ÚNICOS QUE ABUSAN SEXUALMENTE DE LOS NIÑOS SON LOS HOMBRES.
Los datos recogidos por los diferentes estudios realizados sobre el abuso sexual infantil (ASI) muestran que la mayoría de ellos son cometidos por hombres.
Dicho esto, cuando se dice mayoría, es que hay casos en los que el abusador es una mujer y no por ello los abusos son menos dañinos o graves.

3. SOLO OCURREN EN PAÍSES MENOS DESARROLLADOS
La realidad muestra que los abusos sexuales ocurren en todos los países, eso incluye España. En los medios de comunicación sólo escuchamos una mínima parte de la realidad, aquellos que son más morbosos pero hay muchos que no llegarán nunca a nuestro conocimiento.
Por tanto, quitémonos de la cabeza que los abusos sexuales sólo ocurren en países que se encuentran muy alejados del nuestro, que no ocurre en nuestra ciudad, ni en nuestro barrio, ni conocemos a nadie que haya pasado por esto.
La realidad es que los abusos sexuales en la infancia no se ven a simple vista, nadie lleva un letrero diciendo lo que ha vivido o lo que vive en su casa.

4. NO TIENE IMPORTANCIA, LOS NIÑOS OLVIDAN TODO. 
¡FALSO! Muchos abusadores sexuales se escudan en que al ser tan pequeños no van a recordar lo que les ha ocurrido, que los niños son muy fuertes y se reponen de todo. La realidad es tan diferente…
Los abusos sexuales generan secuelas que pueden ser muy graves, da igual a la edad que ocurran porque estamos hablando de que se corrompe no sólo el cuerpo de un niño sino también su mente. Se le enseña un tipo de amor que no tiene nada que ver con el amor, se le puede chantajear con cosas, hacerle creer que él está queriendo lo que le ocurre y se le genera tal tipo de confusión que llega un momento en el que se rompe por dentro.
Los niños no olvidan y el cuerpo tampoco olvida.

5. Sólo se produce en familias desestructuradas o de nivel sociocultural bajo
El abuso sexual infantil no entiende de familias estructuradas o desestructuradas, tampoco de niveles culturales o económicos, ocurre en todo tipo de familias y hogares.
Los abusadores pueden ser encantadores cara a la sociedad, personas que jamás pensarías que tienen este problema pero no dejan de ser abusadores sexuales en el interior de sus hogares o con determinados niños.
Como antes mencionábamos sobre los países, no importa en qué lugar se resida, la cantidad de dinero que uno tenga en el banco o lo inteligente y culto que pueda llegar a ser. Uno de los grandes mitos es pensar que sólo los abusos sexuales ocurren en las familias menos cultas, rotas o más pobres.

6. Los únicos que sufren abuso sexual infantil son los niños varones
Los estudios de Félix López, catedrático de la Universidad de Salamanca, muestran que una de cada cuatro niñas y uno de cada seis niños sufren abusos sexuales antes de los 17 años en España.
Es cierto que es un estudio no tan actualizado pero las asociaciones claman porque no se silencie esta realidad, con que se hagan nuevos estudios para poder dar voz a este tipo de maltrato infantil que a veces se prefiere no ver.
No olvidemos que los abusos sexuales en la infancia suelen producirse en un entorno seguro para el menor o se suelen hacer bajo amenazas, por lo que suele clamar la ley del silencio y todavía son pocos los que se atreven a contarlo.

7. Nadie que tú conozcas ha sufrido ASI
Muchas personas consideran que esto no es posible, que las estadísticas del abuso sexual infantil en España están desfasadas o equivocadas, pero la realidad es que no es algo que una persona cuente abiertamente puesto que suele ir acompañado por temor a no ser comprendido, a generar lástima, se puede sentir vergüenza y culpabilidad, temor a que no les creen o que puedan rechazarles, a que les traten de una manera diferente por la situación que han vivido.
Hay quienes piensan todavía que no conocen a nadie que haya sufrido ASI en su vida porque si así fuera lo habrían notado o se lo hubieran contado abiertamente.

8. El ASI ocurre porque los niños excitan o provocan a los adultos
Algunos tendrán la respuesta muy clara a esta afirmación y otros puede que duden. Pues bien, permitidme que diga que esto es totalmente Falso.
Un niño no es culpable de sufrir ASI, los niños no tienen nociones de la sexualidad adulta ni entienden de excitaciones ni provocaciones tal como las entiende un adulto. El abuso sexual infantil se da en un entorno de poder y el adulto es quien tiene todo el peso, el menor sólo se deja cuidar por el adulto en quien confía.
Por tanto, el único responsable del abuso sexual infantil es el adulto, que es quien tiene que decidir qué es lo que hace con su propia excitación.

9. Las personas que han sufrido ASI se convertirán en agresores sexuales.
Según las asociaciones y los estudios realizados, sólo un pequeño porcentaje de las personas que han sufrido ASI se convertirán en agresores sexuales.
Cuando una persona trabaja su historia, lo que ha vivido en la infancia y cómo eso le ha podido repercutir en su vida adulta, la probabilidad de convertirse en agresor es menor. Es igual que aquellos que han sufrido maltrato infantil, no por ello te conviertes en maltratador.

10. Los ASI sólo son cometidos por adultos
La realidad, aunque es dura, difiere. Tanto adolescentes como niños pueden abusar de otros niños pero se suele entender o interpretar como un mecanismo de repetición de algo que han podido vivir, ver o que no entienden que no está bien.
Hay que diferenciar el abuso sexual infantil de los juegos sexuales infantiles que se suceden en estas edades y que tratan de conocer la propia sexualidad, las diferencias corporales y que no estaría tratándose de un juego de poder, habría consentimiento por ambas partes y suele hacerse desde la inocencia.

CONSECUENCIAS MENTALES EN VÍCTIMAS DE SUCESOS VIOLENTOS. TRASTORNO DE ESTRÉS POSTRAUMÁTICO (TEPT)

Dra. Lilia Romero
Las secuelas psíquicas más frecuentes en las víctimas de sucesos violentos se refieren a la modificación que puede sufrir la personalidad de la víctima; es decir, a la aparición de rasgos de personalidad nuevos, estables e inadapativos; por ejemplo, dependencia emocional, suspicacia, hostilidad, labilidad emocional, etc. Los cuales llevan a un deterioro de las relaciones interpersonales y falta de rendimiento en varias áreas de la vida.
Por otro lado, cuando en el evento traumático existió el riesgo de perder la vida, existen graves consecuencias para la salud mental. La principal de estas es la alta probabilidad de desarrollar el llamado Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT), cuyos criterios diagnósticos se encuentran tanto en el DSM-V (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos mentales, quinta versión) y el CIE-10 (Clasificación Internacional de Enfermedades, apartado F). Los eventos traumáticos experimentados pueden ser: exposición a la guerra como combatiente o civil, robo con violencia, abuso físico (abuso sexual, violación), secuestro, ser tomado como rehén, la tortura, desastres naturales, accidentes de tráfico graves, entre otros.
El TEPT puede ocurrir a cualquier edad, empezando a partir del primer año de vida. Los síntomas generalmente comienzan dentro de los primeros 3 meses después de evento traumático, aunque puede haber retraso de meses, incluso años (TEPT de expresión retrasada). El TEPT es más frecuente entre las mujeres que entre los varones. Este riesgo mayor en mujeres parece ser atribuible a una mayor probabilidad de exposición a eventos traumáticos, como la violación y otras formas de violencia interpersonal.
Es importante señalar de forma resumida los criterios que definen al TEPT (en mayores de 6 años, en menores de esta edad los criterios son diferentes).

A. Exposición a la muerte, lesión grave o violencia sexual, ya sea real o amenaza, en una o más de las formas siguientes:

1. Experiencia directa del suceso traumático
2. Presencia directa del suceso traumático ocurrido a otro
3. Conocimiento de que el suceso traumático ha ocurrido a un familiar próximo o a un amigo íntimo. 
4. Exposición repetida a detalles repulsivos del suceso traumático (ej. Socorristas que recogen restos humanos; policías repetidamente expuestos a detalles del maltrato a terceros)

B. Presencia de uno (o más) de los síntomas de intrusión siguientes asociados al suceso traumático, que comienza después del hecho.

1. Recuerdos angustiosos recurrentes, involuntarios e intrusivos del hecho traumático.
2. Sueños angustiosos recurrentes que tiene que ver con el suceso traumático
3. Reacciones disociativas (de desconexión del entorno)
4. Malestar psicológico intenso o prolongado al exponerse a factores que recuerdan al suceso traumático
5. Reacciones fisiológicas intensas a factores que recuerdan al suceso traumático.

C. Evitación persistente de estímulos asociados al suceso traumático. (evitación de recuerdos, personas, lugares, actividades, objetos o situaciones que tienen que ver con el hecho traumatizante)

D. Alteraciones negativas del estado de ánimo asociadas al hecho traumático. (miedo, temor, culpa, vergüenza; incapacidad para experimentar emociones positivas como felicidad, satisfacción, sentimientos amorosos).

E. Alteración importante de alerta y reactividad asociado al hecho traumático. (comportamiento irritable, conducta autodestructiva, hipervigilancia, sobresaltos exagerados, problemas de concentración, alteración en el sueño).

Hay factores Peritraumáticos ambientales que favorecen la aparición de este trastorno: la gravedad del trauma (cuanto mayor es la magnitud de trauma, mayor es la probabilidad de desarrollar TEPT), el peligro vital percibido por la víctima, las lesiones personales, la violencia interpersonal (especialmente el trauma perpetrado por un cuidador o al presenciar cómo se amenaza a un cuidador de los niños) y, para el personal militar y policiaco, ser autor o testigo de atrocidades, o matar al enemigo. Finalmente, es un factor de riesgo la disociación, “desconexión emocional” que se produce durante el trauma que persiste después.
Así como hay factores que favorecen su aparición, hay factores protectores: los cuales son aquellos que, siendo tanto internos como externos, van a proteger al individuo de la posibilidad de desarrollar complicaciones mentales posteriores: apoyo y protección familiar, apoyo social próximo (amigos, grupos de autoayuda), apoyo institucional (centros de atención a víctimas, instituciones de salud mental).
Las consecuencias funcionales del TEPT, se asocia con altos niveles de discapacidad social, ocupacional y física, así como los costos económicos del tratamiento y los altos niveles de utilización de servicios médicos por enfermedades derivadas del TEPT (gastritis, migrañas, dolor muscular, dermatitis, etc.). 
Como conclusión, el TEPT de forma ideal, debe ser tratado por especialistas de la salud mental, en un trabajo complementario entre psicología y psiquiatría, ya que los individuos que desarrollan este trastorno pueden necesitar hasta más de 12 meses para alcanzar unos niveles aceptables de calidad de vida; la enfermedad tiende a evolucionar de forma crónica en algo más de un tercio de los afectados. Las consecuencias de TEPT llegan a tal gravedad, que el índice de alcoholismo, adicción a drogas, divorcio, paro laboral se incrementan, y en algunos casos la víctima llega a suicidarse. Los eventos traumáticos como el abuso infantil aumentan el riesgo de suicidio en una persona, incluso al futuro, posterior a haber sido víctima de otro hecho traumatizante.

REFLEXIONES EN TORNO A LA CRIMINOLOGIA

Es cierto que la criminología en México (y en muchos más países) se encuentra en un proceso estático, donde no existe un avance riguroso. Es cierto que se producen cursos sobre esta ciencia con demasiada frecuencia, lo cual no es malo, pero sí lo es vender la ilusión de crecimiento en conjunto con una gran sarta de palabras que endulzan el oído, llenando de ilusiones a todos los que tienen un interés sincero y serio.

La criminología puede salir de su estancamiento fácilmente, pero no bajo los medios que actualmente se emplean. El postureo o «criminología de pasarela (personas que solo buscan ser famosos y se engordan de halagos) solo produce lo mismo: que nos volvamos una burla ante ciencias serias.

¿Cómo puede salir de su estado? La respuesta es muy sencilla:

Sin investigación científica, no hay criminología.

En principio, la idea parece sencilla, muy obvia, en realidad, pero, si cavamos más, notaremos lo siguiente:

► La investigación científica permite generar conocimientos respecto de la realidad observable. Estos conocimientos, pueden ser usados para hacer más grandes las actividades en las que los crimis podrían enfocarse, principalmente para la prevención de las conductas antisociales.

► La investigación científica es interminable. Regularmente se suele señalar que "no hay ideas para investigar en criminología", pero eso es gracias a las carencias en investigación que tienen los integrantes de esta ciencia. Un problema de investigación siempre dará lugar a nuevos problemas, y de ese modo, se convierte en algo interminable. Por otro lado, con el pasar del tiempo, esta actividad se vuelve adictiva (al menos, en mi caso).

► La investigación no solo supone el hacer ciencia. La criminología, al momento de intentar resolver un problema social en concreto, de violencia (la que sea), no puede llegar únicamente a observar, especular, y considerar las primeras ideas que le lleguen en mente para diseñar un programa de prevención, una estrategia criminológica (política criminológica). Esto solo ha generado el pensar que la prevención se realiza "dando conferencias en escuelas o cualquier otro medio social".

Para tener resultados adecuados, se tiene que investigar totalmente sobre el entorno problemático. Entre más rigurosa sea este, entre más variables tome en cuenta, las probabilidades de sacar del horno una estrategia criminológica efectiva (que sí sirva, fuera de dar charlas a lo bruto).

► Lamentablemente, me ha tocado, y le han tocado a otros colegas, presenciar el desprecio a la metodología, a la investigación, a la estadística y probabilidad. Se escuchan comentarios como:

Eso no sirve;

¿Para qué nos enseñan eso?;

Es bien aburrido;

Yo quiero aprender a disparar armas, no a procesar datos;

Eso de la investigación es de nerds;

Que lo haga otro;

Mi ponente favorito a escrito un libro. ¿Para qué tengo que esforzarme yo si otros lo hacen?;

Los libros no sirven, la práctica es lo importante;

No me gusta leer;

Etc.

► La investigación si existe en criminología, pero a niveles muy bajos y poco desarrollados y generalmente llevados a cabo de forma independiente. La mayoría de las ocasiones es realizada por investigadores que son externos a la criminología. Estas investigaciones se publican en revistas, mismas que, lamentablemente, tienen una difusión poco conocida dentro de las universidades. Es necesario fomentar la lectura de papers.

El panorama no es muy favorable, pero solo necesitamos encender la mecha para que se consuma rápidamente y se produzca un ¡BUM!


Es difícil hacer investigación en este campo, pero si sabemos jugar todas nuestras cartas, podremos hacer de esto una realidad.

MULAS: EL ESLABÓN MÁS DÉBIL DEL NARCOTRÁFICO

Conocidos con el nombre de mulas, transportan estupefacientes de un país a otro con métodos cada vez más ingeniosos y variados: en compartimientos ocultos en las valijas, en el calzado o vestimenta, y hasta dentro del propio cuerpo. Se trata de personas que ingieren cápsulas con drogas, generalmente cocaína o heroína, dentro de guantes de látex, preservativos, para evitar que los procesos digestivos normales arruinen la mercancía. La misión consiste en ingerir las cápsulas, transportarlas de un país a otro, expulsarlas, limpiarlas y entregarlas a otro miembro de la organización narco que esté a cargo de recibirlas. Mulas: ¿quiénes son los elegidos? Por lo general, a la hora de realizar la reclutación de mulas, desde el narcotráfico se busca a personas de muy bajos recursos y pobreza, en situaciones de gran vulnerabilidad, marginalidad, desesperación y falta de percepción de oportunidades para salir adelante, entre otros factores. Al aceptar transportar drogas se convierten en delincuentes a la vez que son víctimas de organizaciones criminales que se abusan de las condiciones en que viven las personas que acceden a este tipo de actividad. Les dan la seguridad de que no es una actividad peligrosa y que está todo arreglado. Los engañan y prometen condiciones de seguridad que luego no se cumplen. Y no siempre acceden voluntariamente. Muchas veces son engañados, extorsionados para que concreten la tarea, obligándolos a llevar las drogas por la fuerza y bajo amenaza sobre sí mismo o su familia. En otros casos son víctimas de redes de trata de personas. Un dato no menor es que la seguridad de los aeropuertos cuenta con un Escáner corporal, que detecta las cápsulas dentro del organismo, por lo cual no es casual que muchas de las mulas sean mujeres embarazadas, a quienes no las pueden someter a los rayos X, por lo cual es más difícil que sean detenidas. Son como un “envase” perfecto, aunque el más débil y físicamente comprometido. Falta de conciencia de los riesgos La decisión de ser mula por lo general se gesta en la combinación de una situación vulnerable de desesperación y desesperanza y una falsa concepción de que ésta es una actividad que generará dinero fácilmente. Es percibido como una posible oportunidad y modo de subsistencia. Pero este “trabajo” realmente de fácil no tiene nada: implica en primer lugar riesgos en la salud de la persona (intoxicación, obstrucción intestinal, peritonitis y si una cápsula se rompe, es muy probable que su transportador muera) y la expone a cometer un delito penado con prisión por tenencia y tráfico de estupefacientes. Esto va a depender del país en donde las mulas sean descubiertas. Hay países en los que las penas llegan hasta los 12 años de prisión, según cantidades traficadas y si hay o no colaboración en la detención y en la investigación posterior. En otros países como en China e Indonesia las penas a las que se enfrentan las mulas del narcotráfico pueden alcanzar la prisión perpetua y hasta incluso la pena de muerte. En el caso de Argentina, y según el informe "Encarcelamientos por delitos relacionados con estupefacientes en Argentina", 7 de cada 10 mujeres extranjeras presas son detenidas a partir de haber actuado como mulas. La gran mayoría de las mujeres presas son madres y tienen hijos pequeños, en situaciones de vulnerabilidad, desamparo y carencias tanto afectivas como económicas. Envases descartables Hace dos meses, una joven de 19 años apareció muerta en una calle céntrica de la ciudad de Buenos Aires después de que estallasen dentro de su estómago dos cápsulas de cocaína (de un total de 80). Según los testigos del caso, la joven fue arrojada de un vehículo, por lo que se cree que otras personas involucradas en esa red, frente a su fallecimiento, simplemente la descartaron. Un envase que ya no sirve hay que tirarlo. Las mulas dejan de ser seres humanos para los narcos, son un objeto necesario en la cadena de operaciones pero reemplazables. Muchos eslabones en la cadena narco Cuando esto funciona y se consigue llevar la droga al punto deseado, se da gracias a toda una gran red de cómplices, que va desde quien consigue y almacena el producto, quien recluta, quien transporta, quien entrega la sustancia, quien facilita los trámites para realizar el viaje, quien recibe la mercancía, y algún arreglo corrupto y necesario con personal de seguridad del aeropuerto o frontera. Tanto mulas como vendedores cometen delitos por los cuales son juzgados y encarcelados, sin embargo ellos son medios reemplazables por otros pares. Por eso, su detención apenas roza a los poderosos narcos que, libres y preservados, continuarán negociando con la salud y las vidas de las personas. Para el narco cada mula es un objeto que almacena su valiosa mercancía, su vida nada importa, solo es relevante que lleguen las cápsulas a su destino y sin la menor pérdida económica. Es un negocio multimillonario que juega con la vida y la muerte. Melina N. Gancedo Lic. En psicología.